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Lejos de todo, pero juntos

Él decía a su amada: Si pudiéramos ir

los dos juntos, el alma rebosante de fe,

con fulgores extraños en el fiel corazón,

ebrios de éxtasis dulces y de melancolía,

hasta hacer que se rompan los mil nudos con que ata

la ciudad nuestra vida; si nos fuera posible

salir de este París triste y loco, huiriamos;

no sé adónde, a cualquier ignorado lugar,

lejos de vanos ruidos, de los odios y envidias,

a buscar un rincón donde crece la hierba,

donde hay árboles y hay una casa chiquita

con sus flores y un poco de silencio, y también

soledad, y en la altura cielo azul y la música

de algún pájaro que se ha posado en las tejas,

y un alivio de sombra… ¿Crees que acaso podemos

tener necesidad de otra cosa en el mundo?

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Written by Carlos Carmona

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Son pocos los honestos

No olvides nunca tus raíces